Como solemos decir los analistas, cada web es un mundo, y si lo miramos con lupa cada uno tiene sus particularidades. Lo primero que debe tener tu web es un propósito: ¿Por qué tengo una página web?, ¿Qué quiero conseguir con ella?

Una pista: las respuestas tienen que ser medibles.

Todas estas preguntas no las hacemos porque sí: ayudan a entender el negocio y a establecer objetivos claros. Cada negocio tendrá objetivos distintos: descargar un PDF, leer un post concreto, enviar un formulario… Si no fijamos objetivos y los medimos, vamos a ciegas.

Pero más allá de lo que queremos conseguir (y medir), hay datos en nuestra web que nos hablan del usuario, de lo que hace y cómo se comporta. Si conocemos a nuestro usuario, podremos entender por qué funciona o no lo que estamos haciendo.
— Leer en limbic.cat/5-datos-web-te-ayudan-entender-tus-usuarios/

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

frase de la semana

«La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores»

Oscar Wild