Vivimos en un mundo de algoritmos que hace posible una convivencia funcional entre humanos y robots. Ello suele ir en detrimento del mantenimiento de empleos de larga trayectoria, los cuales están siendo reemplazados -parcial y progresivamente- por  las máquinas. Aunque hay un creciente número de trabajos compartidos entre artefactos inteligentes y humanos, el proceso de sustitución entre ambos es imparable y creciente. ¿Cuántos tipos de trabajo, puestos laborales y empleos desaparecerán con los robots? El asunto es crucial para el futuro de nuestras democracias, porque están fundamentadas moral y materialmente en el trabajo asalariado.
En 2013, un estudio de Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne examinaba, mediante métodos de investigación innovadores, las características de más de 700 empleos en Estados Unidos que en 2010 eran susceptibles de ser automatizados y robotizados en los próximos decenios. Sus cálculos y estimaciones hablaban de que hasta un 47% de los puestos de trabajo serían potencialmente sustituibles por los robots o las aplicaciones digitales, de inteligencia artificial o de big data. Naturalmente, los empleos que desaparecerían más rápidamente eran los de baja cualificación y salarios reducidos; los más numerosos. Sólo se salvarían, y serían más demandados, aquéllos basados en el pensamiento experto orientado a resolver problemas para los que no hay soluciones regladas o predeterminadas; los menos numerosos.
— Leer en agendapublica.elperiodico.com/robotizacion-neofeudalismo-y-renta-ciudadana/

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

frase de la semana

«La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores»

Oscar Wild