¿Cuántas matemáticas caben en una bolsa o, más bien, en un bote de patatas fritas? La pregunta, planteada así, podría parecer un absurdo. Sin embargo, Pringles consiguió revolucionar el mercado de los snacks gracias a la ocurrencia de Fredric Baur, un químico que hace 50 años creyó que las matemáticas y la química podrían ayudarle a crear unas patata fritas con forma de paraboloide hiperbólico, que se venderían apiladas -y no apiñadas- en un bote cilíndrico de cartón, y que podrían eliminar así buena parte del aire que se acumula en las bolsas de plástico tradicionales.

La patente, que fue registrada en 1970, la rescataba hace unos días el matemático y divulgador Eduardo Sáenz de Cabezón en Twitter. «En 1970 se patentaron las Pringles, esas patatas en forma de paraboloide hiperbólico. Y la patente tiene más matemáticas y química de la que imaginabas», escribía el profesor de la Universidad de La Rioja.

Introducción:

Pringles revolucionó el mercado de las patatas fritas gracias a la aplicación de las matemáticas en su proceso de producción. La empresa Procter & Gamble (P&G) quería crear patatas fritas que tuvieran una forma y tamaño uniformes, que pudieran ser apiladas y empaquetadas sin romperse, y cuyo envase tuviese la menor cantidad de aire posible para que fueran menos perecederas1.Para lograr esto, P&G recurrió a la idea de Fredric Baur, un químico que propuso un proceso innovador.

En lugar de seguir el método tradicional de producción de patatas fritas, Baur propuso mezclar íntimamente patatas deshidratadas con agua para formar una masa, colocar esta masa en un molde y freír las piezas hasta que estén crujientes. Este proceso permitió obtener patatas fritas con una forma y tamaño uniformes, que podían ser apiladas sin romperse1.Además, P&G utilizó las matemáticas para optimizar el diseño del envase de las patatas Pringles.

Querían minimizar la cantidad de aire en el envase para que las patatas fueran menos perecederas. Mediante cálculos matemáticos, lograron diseñar un envase que aprovechaba al máximo el espacio y reducía el aire al mínimo1.En resumen, Pringles revolucionó el mercado de las patatas fritas gracias a la aplicación de las matemáticas en su proceso de producción y en el diseño de su envase. Esto les permitió crear patatas fritas con forma y tamaño uniformes, que podían ser apiladas sin romperse, y que tenían una mayor durabilidad gracias a la reducción del aire en el envase.

El Desafío de la Forma Perfecta:

Una de las características distintivas de Pringles es su forma uniforme y apilable. Esta apariencia impecable no se logró por casualidad, sino que fue el resultado de una cuidadosa planificación matemática. En lugar de depender de las patatas tradicionales en rodajas, Pringles optó por usar una masa de patata prensada. Para lograr esta forma perfectamente curvada y uniforme, los matemáticos y los ingenieros trabajaron en el diseño de una curva llamada «hiperboloide» que permitiera crear las patatas en forma de paraboloide hiperbólico. Esta forma no solo permitía apilar las patatas de manera eficiente en las icónicas latas, sino que también maximizaba el espacio de embalaje.

Optimización de Espacio:

El diseño en forma de tubo de las latas de Pringles es mucho más que un simple envase llamativo. Detrás de esa elección hay cálculos matemáticos destinados a optimizar el espacio. Al envasar las patatas fritas en un cilindro, Pringles pudo minimizar los espacios vacíos, reduciendo el desperdicio de embalaje y optimizando el transporte y almacenamiento tanto en las tiendas como en los hogares de los consumidores. Este enfoque eficiente también contribuyó a una mayor frescura y protección de las patatas fritas durante su vida útil.

La Importancia del Sabor y la Textura:

Si bien las matemáticas jugaron un papel crucial en la creación y el diseño de las patatas Pringles, la marca también entendió la importancia del sabor y la textura para el éxito del producto. Se llevaron a cabo estudios estadísticos para identificar los sabores más atractivos para los consumidores y se ajustaron las recetas en consecuencia. Además, se utilizaron métodos matemáticos para lograr la textura crujiente y uniforme que se ha convertido en una característica distintiva de las patatas Pringles.

¿Cómo se le ocurrió a Fredric Baur la idea de las Pringles?

Fredric Baur, el químico que trabajaba en Procter & Gamble, fue el creador de las Pringles. En 1956, la empresa le encargó a Baur que desarrollara una nueva receta de snacks de patatas que no se rompieran, que tuvieran una forma y tamaño uniformes, y que pudieran ser apilados y empaquetados sin romperse. 

Baur propuso un proceso innovador que consistía en mezclar patatas deshidratadas con agua para formar una masa, colocar esta masa en un molde y freír las piezas hasta que estén crujientes. Este proceso permitió obtener patatas fritas con una forma y tamaño uniformes, que podían ser apiladas sin romperse.

Además, Baur utilizó sus conocimientos matemáticos para resolver el problema de cómo apilar las patatas sin que se movieran por todo el paquete. Para esto, les dio forma de paraboloide hiperbólico, más conocida como la forma de silla de montar. 

Este diseño permitió que las patatas pudieran ser apiladas en un tubo lo suficientemente resistente y sellado para que el producto se preservara.

¿Cuál fue el proceso de desarrollo de las Pringles por parte de Fredric Baur?

El proceso de desarrollo de las Pringles por parte de Fredric Baur fue el siguiente:

  1. Encargo de Procter & Gamble: En 1956, Procter & Gamble le encomendó a Fredric Baur, un químico, que desarrollara una nueva receta de snacks de patatas que no se rompieran, que no fueran tan grasosos y cuyo envase no contuviera aire.
  2. Investigación y desarrollo: Baur trabajó durante años en la investigación y desarrollo de la receta de las Pringles. Perfeccionó la técnica de mezclar patatas deshidratadas con agua para formar una masa, que luego se moldeaba y freía hasta obtener las patatas fritas.
  3. Diseño del envase: Además de la receta, Baur también se encargó de diseñar el envase de las Pringles. Utilizó sus conocimientos matemáticos para crear un envase que aprovechara al máximo el espacio y redujera la cantidad de aire, lo que permitía que las patatas se conservaran mejor.
  4. Presentación al mundo: Después de años de investigación y desarrollo, Baur logró perfeccionar su receta y presentó al mundo las famosas patatas fritas Pringles en 1968.

En resumen, el proceso de desarrollo de las Pringles por parte de Fredric Baur involucró años de investigación y desarrollo de la receta, así como el diseño de un envase innovador. El resultado fue la creación de las patatas fritas Pringles que conocemos hoy en día.

Que podemos apfrender del caso pringles

El caso de Pringles ofrece varias lecciones valiosas que pueden aplicarse en diversos campos y situaciones. Aquí hay algunas lecciones clave que podemos aprender:

  1. Innovación a través de la Ciencia y la Matemática: Pringles demostró cómo la aplicación de conceptos científicos y matemáticos puede conducir a la creación de productos revolucionarios. La comprensión profunda de la geometría y la física permitió a Pringles diseñar patatas fritas con formas y texturas únicas, cambiando radicalmente la experiencia del consumidor.
  2. Pensamiento «Fuera de la Caja»: El enfoque de Pringles en cambiar la forma convencional de las patatas fritas es un ejemplo de cómo pensar de manera creativa y desafiar las normas puede llevar a soluciones innovadoras. A menudo, romper con las convenciones puede abrir nuevas oportunidades y mercados.
  3. Optimización y Eficiencia: La optimización del espacio en el envase de Pringles es una lección en la eficiencia del embalaje. Esta estrategia no solo redujo los costos de producción y transporte, sino que también ayudó a mantener la frescura del producto. La búsqueda de la eficiencia puede ser clave para la sostenibilidad y la reducción del desperdicio.
  4. Entender las Necesidades del Consumidor: Pringles realizó estudios para entender los gustos y preferencias de los consumidores. Esta atención a las necesidades del público objetivo les permitió ajustar sus recetas y crear sabores atractivos. Escuchar y adaptarse a los deseos de los consumidores es fundamental para el éxito de cualquier producto o servicio.
  5. Enfoque en la Experiencia del Consumidor: Pringles se centró en ofrecer una experiencia de consumo única, desde la forma de las patatas hasta su textura y sabor. Esto resalta la importancia de entender cómo interactúan los consumidores con un producto y cómo se sienten al usarlo.
  6. Marca y Diferenciación: Pringles construyó una marca icónica al ofrecer algo diferente y memorable en comparación con las patatas fritas tradicionales. Esta diferenciación les permitió destacar en un mercado saturado y competir de manera efectiva.
  7. Persistencia y Aprendizaje: La historia de Pringles no estuvo exenta de desafíos. Hubo obstáculos en el proceso de desarrollo y producción. Sin embargo, la perseverancia y la disposición para aprender de los errores son esenciales para superar las dificultades y lograr el éxito.
  8. Innovación Continua: La historia de Pringles es un recordatorio de que la innovación no se detiene una vez que se lanza un producto exitoso. Las empresas deben seguir buscando formas de mejorar y adaptarse a medida que cambian las tendencias y las necesidades del mercado.

En conjunto, el caso Pringles nos muestra cómo la combinación de ciencia, creatividad, atención al cliente y eficiencia puede llevar a la creación de productos transformadores que cambian la industria y la forma en que vivimos y experimentamos ciertos productos.

Conclusión:

La historia de Pringles es un testimonio fascinante de cómo las matemáticas pueden transformar no solo la forma en que se fabrican y empaquetan los alimentos, sino también la experiencia del consumidor. Su enfoque matemático innovador no solo revolucionó el mercado de las patatas fritas, sino que también inspiró a otras marcas a considerar aspectos matemáticos en la producción y el diseño de alimentos. Pringles nos enseña que las matemáticas no solo son números y ecuaciones, sino herramientas poderosas que pueden impulsar la creatividad y la eficiencia en todos los aspectos de la vida.

Fredric Baur fue el creador de las Pringles y utilizó sus conocimientos en química y matemáticas para desarrollar un proceso innovador que permitió obtener patatas fritas con forma y tamaño uniformes, que podían ser apiladas sin romperse, y un envase que aprovechaba al máximo el espacio y reducía el aire al mínimo.


Lecturas aconsejadas

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

frase de la semana

«La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores»

Oscar Wild