Lucky Strike es una marca icónica de cigarrillos que ha estado presente en el mercado por más de un siglo. Fundada en 1871 en Estados Unidos, esta marca se ha convertido en una de las más reconocidas y queridas por los fumadores de todo el mundo.
Sin embargo, la historia detrás de Lucky Strike es mucho más que una simple empresa de tabaco. Esta marca es un verdadero pionero del marketing moderno, que ha creado algunas de las campañas publicitarias más innovadoras e impactantes en la historia de la publicidad.
Una de las primeras estrategias de marketing de Lucky Strike fue la creación de una imagen de marca fuerte y distintiva. En 1916, la marca introdujo su icónico logotipo verde y rojo, que se convirtió en una imagen reconocida en todo el mundo. Además, Lucky Strike fue uno de los primeros en utilizar celebridades para promocionar sus productos. En la década de 1920, la marca contó con la actriz y modelo Dorothy Dix, quien se convirtió en la imagen de Lucky Strike y ayudó a posicionar la marca como un símbolo de moda y elegancia.
Durante el siglo XX, cuando fumar era percibido como algo glamuroso, el tabaco se erigió como un rey indiscutible del marketing, dando lugar a algunas de las campañas publicitarias más brillantes, sofisticadas y, a menudo, manipuladoras de la historia. Entre estas marcas, Lucky Strike se destacó como una de las pioneras en el uso de estrategias innovadoras y atrevidas, sentando las bases de muchas técnicas publicitarias que aún hoy son relevantes.
La campaña más exitosa de Lucky Strike
Lucky Strike, hace ya muchos años, fue una de las primeras marcas en emplear este tipo de recursos.
Sin embargo, la campaña de marketing más innovadora y controvertida de Lucky Strike tuvo lugar en la década de 1930. En esa época, la marca lanzó una campaña publicitaria que promovía el hecho de que sus cigarrillos eran «torpes», lo que significa que no tenían un filtro. En un momento en que los filtros de cigarrillos eran cada vez más populares, esta estrategia parecía ir en contra de la corriente. Sin embargo, la campaña fue un éxito rotundo, y se convirtió en una de las más famosas y controvertidas de la historia de la publicidad.
La campaña «It’s Toasted» (Está tostado) fue lanzada en 1917 y afirmaba que los cigarrillos de Lucky Strike eran los únicos que estaban tostados para mejorar su sabor. Aunque esta afirmación no era exactamente cierta (todos los cigarrillos están tostados), la campaña fue un gran éxito y ayudó a establecer a Lucky Strike como una marca innovadora y de alta calidad.
Otra campaña famosa de Lucky Strike fue la «Your Throat Protection» (Protección para su garganta) lanzada en 1930 que afirmaba que los cigarrillos Lucky Strike eran suaves para la garganta. Esta campaña también fue un éxito y ayudó a posicionar a la marca como una opción más saludable para los fumadores.
Claves de una campaña de marketing y publicidad
A lo largo de su historia, Lucky Strike ha sido un verdadero pionero del marketing moderno. Con sus campañas publicitarias innovadoras y controversiales, esta marca ha logrado crear una imagen de marca fuerte y distintiva que ha perdurado por más de un siglo. Y aunque las políticas de salud pública han llevado a una disminución en la popularidad del tabaco, la historia y el legado de Lucky Strike seguirán siendo una parte importante del mundo del marketing y la publicidad.
Hoy en día, nos hablan de una campaña de marketing y publicidad y uno de los primeros conceptos que se nos vienen a la cabeza es algo “novedoso e impactante”, impactante desde luego la campaña debe ser para que llegue hasta llamar nuestra atención en un principio, o bien, introducir un concepto, una preferencia o una necesidad en nuestro subconsciente que, sin saberlo, haga que tengamos en nuestra mente, al menos presente, aquello que nos han promocionado.
El otro concepto es el “novedoso”, pero, en realidad, las campañas de marketing no son algo en lo que se trabaje en los últimos años. Quizá no estaba catalogado como tal, pero desde hace muchos años, las estrategias de marketing, han sido empleadas para captar un mayor número de clientes y aumentar sus ventas.
El Origen de un Eslógan Icónico y la Publicidad Temprana
Fundada por Patterson de Richmond en Virginia y actualmente propiedad de British American Tobacco, Lucky Strike no tardó en adoptar enfoques de marketing distintivos. Ya en las primeras décadas del siglo XX, la marca comenzó a invertir en el patrocinio deportivo, buscando vincular el tabaco con un estilo de vida saludable. Un ejemplo notable fue su sugerencia de que los hombres fumaran Lucky Strike «para evitar comer dulces», una estrategia que asociaba el cigarrillo con el control del peso.
Uno de sus eslóganes más famosos, «It’s Toasted» (Está Tostado), se convirtió en una pieza central de sus campañas.
Aunque en la serie Mad Men se muestra a Don Draper ideando esta frase en un momento de genialidad, la realidad es que el eslogan fue creado en 1917 por Percival S. Hill, padre de George Washington Hill, entonces presidente de American Tobacco Company.
Aunque el tostado era un proceso común para todos los cigarrillos, Lucky Strike lo presentó como una característica única que implicaba un beneficio, desviando la atención de los posibles riesgos del producto. Este enfoque de «si no te gusta lo que están diciendo, cambia la conversación» se convirtió en una filosofía central de la publicidad, ejemplificada por el personaje de Don Draper en Mad Men.
Lucky Strike también fue innovador en su presencia mediática, patrocinando espacios musicales semanales en la NBC como «The Lucky Strike Dance Hour» desde 1928, donde se mencionaba a celebridades que fumaban la marca, como Gary Cooper, Hedy Lamarr, Douglas Fairbanks y Amelia Earhart.
La Maestría de Edward Bernays: Psicología y Manipulación Cultural
El verdadero giro en las estrategias de Lucky Strike llegó con la colaboración de Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud y considerado el «padre de las relaciones públicas». Bernays revolucionó el marketing al dejar de centrarse en las virtudes prácticas de un producto para vincularlo con los deseos y miedos más profundos e inconscientes de las personas. Él entendió que «la gente rara vez es consciente de las verdaderas razones que motivan su conducta» y que las mentes son moldeadas por «hombres de los que nunca hemos oído hablar». Su técnica, a la que llamó «ingeniería del consentimiento», consistía en transformar cualquier objeto en un símbolo cultural para manipular a gran escala.
Para Lucky Strike, Bernays ideó varias campañas audaces dirigidas al público femenino, un segmento de mercado hasta entonces inexplorado.
- «Reach for a Lucky instead of a sweet»: Esta campaña, lanzada en los años 20 y 30, asoció el cigarrillo con la delgadez, apelando al miedo inconsciente de las mujeres a engordar en una época obsesionada con los estándares de belleza esbeltos. El diseño gráfico de estos anuncios era elegante, aunque el mensaje de fondo fuera tóxico.
- «Antorchas de la Libertad»: Para romper el tabú de fumar en público, Bernays organizó una manifestación en el desfile de Pascua de 1929. Mujeres famosas ostentaron sus cigarrillos Lucky Strike, presentándolos como «antorchas de la libertad», un símbolo de poder femenino e igualdad de género que desafiaba el poder masculino. Esta acción convirtió a la marca en un símbolo de la igualdad de género en Estados Unidos durante esos años.
El Dilema del Color Verde y el Rediseño Patriótico
A mediados de los años 30, Lucky Strike enfrentó un problema: a pesar de la creciente aceptación del tabaco entre las mujeres, muchas no compraban Lucky Strike porque encontraban el color verde de su paquete demasiado masculino o «difícil de combinar» con la moda.
En lugar de cambiar el color (debido a la gran inversión ya realizada y la negativa del presidente George Washington Hill), Bernays aplicó su ingenio. Convenció a diseñadores de moda de incorporar el color verde en sus colecciones y organizó eventos de alta sociedad como la «Green Ball» en el Waldorf-Astoria en 1934, donde los invitados debían vestir de verde y toda la decoración era del mismo color. También envió 1500 cartas a decoradores y compradores de muebles para el hogar, logrando que el verde se pusiera de moda y así impulsando las ventas entre las mujeres sin cambiar el empaque.
Sin embargo, el cambio drástico de color finalmente se hizo inevitable. En 1942, con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Lucky Strike realizó una hábil maniobra: cambió el color de su paquete al blanco y rojo actual. Lo justificaron con el eslogan «Lucky Strike green has gone to war» (El verde de Lucky Strike se ha ido a la guerra), alegando que el cromo utilizado para el tinte verde era esencial para el esfuerzo bélico. Esta estrategia les ganó la simpatía de los estadounidenses y consolidó su nueva imagen.
El rediseño del paquete fue obra del famoso diseñador industrial Raymond Loewy, quien, tras aceptar una apuesta de George Washington Hill, realizó sencillos cambios: eliminó el fondo verde, imprimió el logotipo en ambos lados de la cajetilla y simplificó la tipografía. Estos cambios no solo resultaron en ahorros de tinta, sino que también aumentaron significativamente las ventas. Loewy, conocido por su filosofía de que «lo feo no se vende» y que el diseño, como la publicidad para Don Draper, se basa en la felicidad, fue fundamental en la estética de la marca.
Tabla sinóptica que resume la información clave sobre la publicidad del tabaco y las estrategias de marketing, especialmente las influenciadas por Edward Bernays, basándose en los documentos proporcionados:
| Tema/Campaña | Descripción/Objetivo | Estrategia/Tácticas | Figuras Clave | Período | Impacto/Consecuencias | Fuentes |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Publicidad del Tabaco (General) | Normalizar y glorificar el consumo de cigarrillos a pesar de sus riesgos inherentes. Fue el «rey indiscutible del marketing». | Se vendía con glamour, humor, ciencia (falsa), autoridad médica, feminismo de cartón piedra o machismo. Uso de imágenes impecables, iluminación cuidada y lenguaje técnico. | – | Gran parte del siglo XX. | Funcionó exitosamente, sentando las bases de muchas técnicas publicitarias modernas, pero con «consecuencias letales». | |
| Edward Bernays (Padre de las Relaciones Públicas) | Transformar el marketing tradicional centrado en virtudes prácticas del producto hacia una conexión con los deseos y miedos más profundos de las personas. Su técnica se llamó «ingeniería del consentimiento». | Aplicó las teorías de Sigmund Freud sobre el comportamiento humano. Utilizó modos indirectos y huidizos para que el público recibiera mensajes sin sospecharlo. Renombró «propaganda» a «relaciones públicas». | Edward Bernays, Sigmund Freud. | Años 1920 en adelante (libro Propaganda en 1928, cambio de nombre en 1929). | Cambió para siempre la forma de hacer marketing. Su legado incluye la cultura de consumo y la manipulación a gran escala. | |
| Lucky Strike: Delgadez («Reach for a Lucky instead of a sweet») | Sustituir el postre por un cigarrillo, asociando el tabaco con la delgadez y el control del peso. Apelar al «miedo inconsciente de las mujeres a engordar». | Diseño gráfico elegante y sobrio. Explotaba la «vulnerabilidad histórica en las mujeres: el control del cuerpo». | Edward Bernays. | Años 1930s-1940s. | Mensaje falso y peligroso que jugaba con una vulnerabilidad femenina. | |
| Lucky Strike: «Antorchas de la Libertad» | Romper el tabú de que las mujeres fumaran en público. Convertir el cigarrillo en un «símbolo de poder masculino» y de «igualdad de género». | Bernays organizó una manifestación en el desfile de Pascua de 1929, donde mujeres famosas ostentaban sus «antorchas de la libertad» (cigarrillos Lucky Strike). | Edward Bernays. | 1929. | La marca se convirtió en el símbolo de la igualdad de género en EE.UU. durante esos años. | |
| Lucky Strike: Campaña del color verde | Superar el descenso de consumo entre mujeres debido a que el color verde del paquete era «difícil de combinar» o demasiado masculino. | Edward Bernays convenció a diseñadores de moda de incorporar el color a sus diseños de temporada; celebró una «Gala Verde» en 1934; mandó 1500 cartas a decoradores y compradores. | Edward Bernays. | Años 1930s (Gala en 1934). | La campaña fue un éxito, el color verde se puso de moda y las ventas de Lucky Strike entre mujeres aumentaron. | |
| Lucky Strike: Cambio de color del paquete (a blanco y rojo) | Ganar la simpatía de los estadounidenses y consolidar una nueva imagen durante la Segunda Guerra Mundial. | Se justificó el cambio del color verde (que usaba cromo) a blanco y rojo como un acto patriótico para «colaborar en el esfuerzo de la producción de guerra». Eslogan: «Lucky Strike green has gone to war». Raymond Loewy rediseñó el paquete físicamente. | Raymond Loewy (diseñador). George Washington Hill. | 1942 (durante la II Guerra Mundial). | Ganaron la simpatía de los estadounidenses y el nuevo color se consolidó, aumentando las ventas. | |
| Lucky Strike: «It’s Toasted» | Desviar la atención de los peligros del tabaco y presentarse como único o de mejor calidad. | Promocionaba una característica irrelevante (el tostado del tabaco, que todos los cigarrillos usaban) como un beneficio único y distintivo. En Mad Men, Don Draper la usa como ejemplo de «si no te gusta lo que están diciendo, cambia la conversación». | Percival S. Hill (inventor real del eslogan en 1917). Don Draper (personaje ficticio de Mad Men). | Origen real: 1917. Pitch en Mad Men: 1960. | Ejemplo clásico de desvío publicitario. Refleja la filosofía y la identidad fabricada de Don Draper. | |
| Camel: «Más médicos fuman Camel» | Crear una falsa autoridad y confianza para promover el consumo. | Anuncios que mostraban a médicos con bata blanca fumando en consulta, asegurando que «la mayoría» prefería su marca. Estética impecable: blanco y negro, iluminación cuidada. | – | Años 1940s y 1950s. | Claro ejemplo de publicidad engañosa basada en falsa autoridad. Normalizaba que los propios médicos fumaran. | |
| Marlboro Man | Dar virilidad a una marca originalmente femenina. | Icono publicitario de vaqueros solitarios, caballos, desiertos, polvo y fuego, creando un «imaginario masculino». | Robert Norris (uno de los actores). | Años 1950s (consolidación). | Éxito rotundo en la creación de un icono de masculinidad. Varios de los actores que lo interpretaron fallecieron por enfermedades relacionadas con el tabaco, creando una «trágica ironía». | |
| Tipalet: Sexismo explícito («Blow in her face and she’ll follow you anywhere») | Utilizar el «deseo (y la sumisión femenina) como reclamo de venta». | Eslogan: «Sopla en su cara y te seguirá a cualquier parte». La imagen mostraba a un hombre soplando humo a una mujer sonriente. | – | 1969. | Considerado uno de los anuncios más ofensivos y sexistas jamás publicados. Normalizaba y celebraba el machismo. | |
| Virginia Slims: Falso Empoderamiento Femenino | Capitalizar la segunda ola feminista para vincular fumar con independencia, libertad y poder femenino. | Eslogan: «You’ve come a long way, baby». Imágenes estilizadas, modernas y empoderadoras. | – | Años 1970s. | Manipulación del movimiento feminista para vender un producto nocivo. | |
| Publicidad dirigida a niños y adolescentes | Normalizar el consumo de tabaco desde la cuna. | Tabaco camuflado entre dibujos animados y cómics; marcas como Candy Cigarettes imitando cigarrillos para adultos. Anuncios con bebés o lemas como «¡Papi necesita estar tranquilo, por eso fuma!». | – | Años 1950s. | Contribuyó a la normalización del consumo en edades tempranas. | |
| Celebridades fumadoras (Influencers del siglo XX) | Utilizar el «culto a la fama» para normalizar y promover el consumo. | Estrellas de Hollywood fumaban en pantalla y aparecían en campañas publicitarias. | John Wayne (imagen de Camel), Alfred Hitchcock, Frank Sinatra, Gary Cooper, Hedy Lamarr, Douglas Fairbanks, Amelia Earhart, Alfredo Di Stéfano. | Siglo XX. | Los consumidores creían que si sus ídolos fumaban, ellos también debían hacerlo. Varios de ellos desarrollaron enfermedades relacionadas con el tabaco. | |
| Fumar en hospitales, aviones y otros espacios públicos | Normalizar el tabaco como parte del paisaje cotidiano. | Campañas que mostraban fumar en quirófanos, cabinas de pilotos, clases, autobuses, e incluso anuncios con enfermeras y pacientes compartiendo cigarrillos. | – | Antes de las prohibiciones (hasta finales s. XX). | Hoy parece ciencia ficción, pero era la realidad, impulsado por la publicidad. | |
| Publicidad subliminal y presencia cultural (Cine, Deporte) | Mantener la presencia de marca a pesar de las prohibiciones directas. | Marcas como Marlboro infiltraron su estética (colores, formas) en la Fórmula 1 y otros deportes. Tabaco omnipresente en películas, series y revistas de moda. | – | Años 1970s (Fórmula 1) y después de las prohibiciones. | Mantuvo viva la presencia de la marca sin decir su nombre directamente. | |
| Tabaco y Deporte | Vincular el tabaco con un estilo de vida saludable y rendimiento físico. Presentarlo casi como un «suplemento deportivo». | Inversiones millonarias en patrocinar equipos y deportistas desde finales del siglo XIX. Promoción de tabaco de mascar en béisbol. Uso de nicotina (snus) entre futbolistas de élite para concentración. | Lucky Strike (evitar dulces), Camel (Gene Sarazen), Alfredo Di Stéfano, Luis Aragonés, Johan Cruyff, Christian Riganò, Jérémy Mathieu, Jamie Vardy, Karim Benzema, Carletto Ancelotti. | Finales s. XIX – s. XX (auge). Último esplendor: Mundial España 82 (RJ Reynolds). Prohibiciones: 90s, 2000s. | La OMS subraya que las estrategias siguen afectando a los jóvenes. El consumo general ha disminuido tras las prohibiciones. | |
| Anuncios «Absurdos» o Engañosos | Persuadir al público con afirmaciones inverosímiles sobre beneficios para la salud. | Lemas como: «Fuma para una digestión más fácil», «Fuma en el parto, relaja el útero», «Fumar es bueno para la garganta», «A los bebés también les gusta el olor del tabaco», «Los deportistas prefieren Chesterfield». Dr. Andreu vendía «cigarrillos balsámicos antiasmáticos». | Dr. Andreu. | Décadas de auge del tabaco. | Demuestran la extrema manipulación y falta de ética de la publicidad del tabaco. | |
| Diseño y Estética (Raymond Loewy) | Camuflar los peligros del tabaco detrás de imágenes atractivas y modernas; optimizar ventas. | Uso de fotografía de producto y lifestyle como «escuela visual». Iluminación dramática, fondos impecables, estilismo medido al milímetro. Creencia de que «lo feo no se vende». | Raymond Loewy (diseñador industrial). | Diseño de Lucky Strike: 1942. | La imagen no es inocente; puede «inspirar, transformar… o matar». El diseño atractivo fue crucial para el éxito. |
Un Legado Complejo
Lucky Strike, a través de estas y otras campañas, demostró ser un pionero en el marketing y la publicidad, utilizando la psicología, la moda, la cultura y hasta el patriotismo para vender su producto. Su historia es un claro ejemplo de cómo la «belleza visual» y la «estética peligrosa» pueden influir en los deseos de las personas y en la cultura, con consecuencias letales.
Hoy, al mirar hacia atrás, estas campañas nos ofrecen una lección fundamental: la imagen no es inocente, puede inspirar, transformar… o matar.

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