En el panorama actual de ventas y marketing, saturado de productos con escasas diferencias, el consumidor ha desarrollado una barrera natural ante la publicidad tradicional. Este consumidor está ahora más informado y empoderado, en gran parte gracias a Internet, lo que le otorga un poder considerable frente a las marcas. Ya no se conforma con productos de calidad o servicios post-venta eficaces; lo que reclama es un diálogo bidireccional y, sobre todo, experiencias memorables.
Las marcas han pasado de un Marketing 1.0 centrado en el producto, a un 2.0 enfocado en la mente y el corazón del consumidor, evolucionando hacia un Marketing 3.0 centrado en los valores y que busca conectar con el alma de las personas. En este contexto, el marketing experiencial emerge como una disciplina fundamental. Su objetivo es que los consumidores «vivan» la marca en lugar de simplemente que «les digan» sus características.
¿Que es el marketing experiencial?
Fundamentalmente, el marketing experiencial es aquel tipo de marketing cuyo objetivo principal es que los consumidores «vivan una marca», en contraposición a simplemente escuchar lo que la marca «dice» sobre las características de su producto. Busca conectar con el consumidor de forma emocional y crear una experiencia memorable.
Este enfoque surge en un panorama publicitario saturado de productos con pocas diferencias y un exceso de mensajes, ante lo cual el consumidor ha desarrollado una barrera natural. Además, el consumidor actual está más informado y empoderado por Internet, reclamando un diálogo y experiencias en lugar de solo productos de calidad y servicios eficaces.
Según Max Lenderman, una definición específica es: «El marketing experiencial depende del hecho de que la experiencia de cada individuo involucrado en la campaña de marketing sea lo bastante positiva y relevante como para generar rumores». Lenderman, junto a otros, co-fundó la Experiential Marketing Association (IXMA). Los integrantes de la IXMA desarrollaron un manifiesto con principios que también reflejan la naturaleza del marketing experiencial, como ser beneficioso para el cliente en primer lugar, considerarlo un diálogo, ser auténtico, implicar a la gente de forma memorable (no superficial), poner énfasis en el consumidor individual, y establecer comunicación donde el consumidor es más receptivo.
El marketing experiencial se diferencia del marketing transaccional (tradicional) en varios puntos:
- Está centrado en el cliente y su experiencia (previa y durante el consumo), no solo en las características del producto.
- El producto se define según la experiencia de cada consumidor individual, no se autocategoriza.
- Considera que el consumidor es tanto racional como emocional.
- Las experiencias y emociones requieren métodos de análisis diversos y eclécticos, no se limitan a análisis cuantitativos.
Teóricos como Bernd Schmitt han conceptualizado el marketing experiencial a través de los 5 Módulos Estratégicos Experienciales (SEM), que describen las dimensiones en las que se pueden crear experiencias: Sensaciones, Sentimientos, Pensamientos, Actuaciones y Relaciones. Otros autores, como Pine y Gilmore, hablan de 4 Dominios de una Experiencia (Entretenimiento, Educativo, Escapista, Estético) relacionados con el nivel de implicación del cliente.
El objetivo final del marketing experiencial es generar experiencias memorables que establezcan lazos duraderos y un vínculo emocional y afectivo entre la marca y el consumidor, buscando incluso convertirlos en embajadores de la marca.
Es importante notar que el marketing experiencial no se limita a grandes eventos visibles; también incluye un marketing experiencial «invisible» aplicado en puntos de contacto menos llamativos, como el servicio de atención al cliente. Como afirma Elena Alfaro, «Donde hay personas hay experiencias que crear».
En resumen, el marketing experiencial es una disciplina dinámica y en evolución que redefine la relación entre marca y consumidor, pasando del «decir» al «hacer vivir» la marca, centrándose en el individuo, sus emociones y la creación de experiencias positivas y relevantes en todos los puntos de contacto para generar conexiones duraderas y diferenciarse en el mercado actual.
¿Qué son los ExPros?
Los ExPros son un concepto desarrollado por Bernd Schmitt. El término es una abreviatura de «Proveedores de Experiencias».
Aquí tienes los puntos clave sobre qué son los ExPros según las fuentes:
- Son herramientas tácticas: Los ExPros son considerados herramientas tácticas dentro del ecosistema de la marca.
- Representan áreas de contacto: Suponen una zona en la que el consumidor está en contacto con la marca. También se describen como similares a los «Touch Points» (puntos de contacto).
- Grupo de categorías: Schmitt los agrupó en 7 grandes grupos. Aunque no todos se listan juntos, los fragmentos mencionan o implican las siguientes categorías como ExPros, especialmente aquellas que aparecen en la Matriz Experiencial:
- Comunicaciones
- Identidad
- Producto
- Marca
- Entorno Digital: Esto incluye elementos como la web, redes sociales, emails, datos digitales que la marca obtiene (registros de clientes, datos de tráfico web, big data). Las «Bases de datos orientadas a la experiencia» también se mencionan como uno de los ExPro y una fuente primordial para crear experiencias.
- Personal de la Marca / Empleados: Se refieren a los trabajadores, quienes son uno de los principales proveedores de experiencias y un punto de contacto clave entre cliente y marca. Se destaca la importancia de que los departamentos de RRHH estén orientados a la experiencia y que el personal en contacto con el cliente sea consciente de su labor experiencial.
los 5 módulos experienciales (SEM)
Los 5 Módulos Estratégicos Experienciales (SEM) son un concepto fundamental desarrollado por Bernd Schmitt. Estos módulos crean un marco conceptual para comprender el alcance de la experiencia del cliente frente a una marca, identificando las dimensiones por las que se pueden vivir experiencias.
Bernd Schmitt considera estos módulos como los puntos imprescindibles para que el consumidor «viva una experiencia». Son la base sobre la que se construyen las experiencias y se relacionan directamente con un tipo de marketing experiencial. Los ExPros (Proveedores de Experiencias), que discutimos anteriormente, son las herramientas tácticas e instrumentos que permiten crear alguna de las experiencias descritas en estos módulos. El cruce de los SEM y los ExPros genera la matriz experiencial, utilizada para determinar estrategias al diseñar experiencias.
A continuación, se detallan los 5 Módulos Estratégicos Experienciales de Schmitt:
- Sensaciones (SENSE): Este módulo busca impactar al individuo a través de uno o varios sentidos (vista, oído, olfato, gusto, tacto). La intención es crear experiencias sensoriales que generen valor estético o excitación.
- Ejemplos citados:
- Las tiendas Zara, que estimulan el olfato y la vista simplemente al entrar.
- Nespresso, que ofrece una experiencia visual (diseño de cafeteras, tiendas, cápsulas), olfativa (aroma del café) y táctil (diseño premium de las cápsulas).
- Red Bull Stratos, que se enmarca en sensaciones porque impactó visualmente a través del salto espectacular.
- Está íntimamente ligado al marketing estético y se conecta con ExPros como el diseño del producto, la comunicación y el diseño de los espacios. La matriz experiencial permite enriquecer la experiencia en este módulo añadiendo ExPros.
- Ejemplos citados:
- Sentimientos (FEEL): Este módulo se centra en despertar emociones y sentimientos en el consumidor para crear un lazo afectivo con la marca. Busca crear experiencias que conecten con los estados de ánimo y las emociones internas de las personas.
- Ejemplo citado:
- Apple, donde el cliente se siente cuidado y valorado, generando un vínculo emocional.
- Ejemplo citado:
- Pensamientos (THINK): Este módulo busca estimular la creatividad y el intelecto del consumidor, impulsándolo a pensar de forma divergente o convergente. Pretende crear experiencias que apelen a la reflexión, la resolución de problemas o la participación mental.
- Ejemplos citados:
- Concursos en redes sociales.
- La campaña de Dove sobre la belleza real.
- Ejemplos citados:
- Actuaciones (ACT): Este módulo tiene como objetivo influir en el comportamiento, las interacciones y los estilos de vida de los consumidores. Busca crear experiencias que motiven a la acción, la participación física o la adopción de nuevos hábitos.
- Ejemplo citado:
- Nike, promoviendo la actividad física a través de sus campañas y eventos.
- Ejemplo citado:
- Relaciones (RELATE): Este módulo busca conectar al individuo con otros o con una comunidad, trascendiendo la experiencia individual para vincularlo con un grupo social, una cultura o un ideal. Pretende crear experiencias que fomenten la pertenencia, la identificación con un estilo de vida o la conexión con una comunidad de marca.
- Ejemplos citados:
- Los maratones organizados por Nike.
- Las concentraciones de motociclistas de Harley Davidson.
- Las comunidades de marca, mencionadas como una meta ideal para cualquier compañía, son un reflejo de este módulo llevado a cabo tanto online como offline.
- Ejemplos citados:
En resumen, los 5 Módulos Estratégicos Experienciales de Schmitt proporcionan una estructura para entender los diferentes tipos de experiencias que una marca puede ofrecer, y junto con los ExPros, son herramientas clave en la planificación y el diseño de estrategias de marketing experiencial. Una campaña puede involucrar múltiples módulos. La matriz experiencial permite combinar estos módulos con los ExPros y ajustarlos utilizando variables como la amplitud, intensidad, profundidad y vínculo para optimizar la experiencia.
Uso en la Matriz Experiencial: El cruce de los 5 Módulos Estratégicos Experienciales (SEM) de Schmitt con los ExPros da lugar a la matriz experiencial. Esta matriz se utiliza para determinar las estrategias al diseñar experiencias, considerando variables como la amplitud, intensidad, profundidad y vínculo.
Propósito en el diseño de experiencias: Al diseñar una experiencia, se utilizan los ExPros para crear experiencias que sean coherentes con la imagen de la marca. La experiencia de compra, por ejemplo, tiene lugar en el entorno físico y digital, involucrando a empleados y puntos de venta, lo cual coincide con algunos de los ExPros de Schmitt.
En resumen, los ExPros de Schmitt son las herramientas o puntos de contacto específicos a través de los cuales una marca puede interactuar con los consumidores y crear experiencias, y son un componente fundamental en el diseño y la planificación del marketing experiencial, especialmente mediante el uso de la matriz experiencial.
La Experiencia del Cliente (CX) como Diferenciador Clave
Para el año 2020, se estima que la experiencia del cliente será el principal factor diferenciador para las marcas, superando al precio o al producto. La CX engloba todas las interacciones del cliente con una organización a lo largo de su relación, ya sea en persona, con un agente o en línea. Una experiencia positiva va más allá de cumplir expectativas; puede generar beneficios funcionales y emocionales.
Una buena experiencia al cliente es crucial para el éxito en mercados saturados. Un enfoque centrado en el cliente mejora la adaptación al mercado, incrementa el compromiso y la retención de clientes. Las fuentes señalan que cuando los clientes prosperan, los negocios obtienen ventajas como mayor actividad en cuentas, fortalecimiento de la reputación de marca y mayor fidelización, lo que, en todos los casos, mejora los resultados económicos. La recomendación «boca a boca» es un catalizador clave del crecimiento, y en el mundo online, la insatisfacción de un cliente puede llegar a miles de personas, como acertadamente señaló Jeff Bezos.
Construyendo una Estrategia de Experiencia del Cliente Exitosa
Lograr una CX de excelencia requiere de una estrategia bien definida y de recursos internos adecuados. Adoptar un enfoque basado en la experiencia del cliente implica no solo cambios operativos sino también de perspectiva, afectando la estrategia, cultura y estructura de la organización.
El primer paso es siempre entender al cliente. Esto va más allá de los datos demográficos; implica conocer sus vidas, necesidades, motivaciones, aspiraciones y sus experiencias previas con servicios o productos. Un enfoque centrado en las personas, que implica aprender directamente de los clientes en su entorno, es fundamental. Se recomiendan estudios cualitativos, cuantitativos y mixtos para lograr una comprensión profunda.
Varias metodologías y herramientas son esenciales para diseñar e implementar una estrategia de CX efectiva:
- Segmentación: Dividir el mercado en grupos homogéneos para adaptar productos, servicios y comunicaciones, asegurando que los mensajes resuenen mejor con los clientes.
- Creación de Usuarios Modelo: Desarrollar descripciones resumidas basadas en personas reales que representen a los usuarios objetivo. Esto ayuda a las organizaciones a centrarse en individuos y a incluir la «voz del cliente» en la experiencia del producto.
- Mapas del Recorrido del Cliente (Customer Journey Maps): Herramientas visuales que capturan la experiencia completa de un cliente con un producto o servicio, identificando fases, puntos de contacto, pensamientos, sentimientos y los cruciales «momentos de la verdad». Esto permite detectar puntos a mejorar.
- Informe de Oportunidades: Una herramienta para capturar y priorizar los beneficios y atributos clave que un producto o servicio debe ofrecer para garantizar su adopción, alineando al equipo y partes interesadas sobre dónde invertir.
- Prototipos: La creación rápida de conceptos tangibles y de bajo costo para experimentar y probar ideas con usuarios reales. El objetivo es pasar de una experiencia promedio a una de excelencia, permitiendo validar supuestos y aprender dónde radica el verdadero valor para el cliente.
- Pruebas piloto/Minipilotos: Lanzamientos a pequeña escala para afinar y perfeccionar la oferta antes de una implementación a gran escala.
La Cultura Organizacional Centrada en el Cliente
Una estrategia de CX exitosa requiere una cultura organizacional que la respalde. Esto implica el apoyo de la alta dirección, la alineación de valores, y el empoderamiento del personal de primera línea. Los empleados capacitados y motivados pueden entender mejor a los clientes y establecer relaciones más profundas. Fomentar una cultura de empatía, empezando por el cliente y los empleados, es esencial.
Basándonos en las fuentes proporcionadas y nuestra conversación, varias tendencias y desafíos cruciales en la experiencia del cliente (CX) se destacan para las marcas en la actualidad:
Tendencias Cruciales en la Experiencia del Cliente:
- La Experiencia como Principal Diferenciador: La fuente estima que para el año 2020 (y por implicación, en el presente), la experiencia del cliente sería el principal factor diferencial para las marcas, por delante del precio o el producto. Esto es una transformación fundamental en el panorama competitivo. Las decisiones de los consumidores se basan en la experiencia percibida, y cada interacción crea o destruye la marca, condicionando el comportamiento de compra y el de su red de contactos.
- El Consumidor Empoderado y Exigente: El consumidor actual está más informado y poderoso debido a Internet. Ha desarrollado una barrera natural ante la saturación publicitaria tradicional. Ya no se conforma con productos de calidad o servicios post-venta eficaces; lo que reclama es una conversación bidireccional, un diálogo y, sobre todo, experiencias memorables. Quieren que las marcas les «hagan vivir» la experiencia, no solo que les «digan» cosas sobre el producto.
- El Marketing Experiencial (y la CX) es Fundamental: En este contexto de consumidor empoderado y exigente, el marketing experiencial (también llamado marketing sensorial, de las experiencias o emocional) emerge como una disciplina clave. Su objetivo es que los consumidores «vivan» la marca. El éxito de las marcas en el siglo XXI estará determinado por su capacidad para generar experiencias memorables y hacer sentir al consumidor una pieza clave en la relación.
- Impacto Amplificado de la Opinión Online: El poder que Internet le ha dado al consumidor significa que una mala experiencia puede ser contada a miles de personas, en contraste con el impacto limitado en el mundo offline. Jeff Bezos lo resume afirmando que un cliente insatisfecho online puede llegar a 6.000 amigos. Esto hace que la CX sea crítica no solo para la retención sino para la reputación de la marca. La recomendación «boca a boca» (o digital) es un catalizador clave del crecimiento.
- Relevancia de la Tecnología y la Omnicanalidad: La Tecnología de la Información es vital para conectar empresa y cliente. Las comunicaciones son cada vez más líquidas y ubicuas. Los clientes interactúan a través de múltiples canales (online, offline, contact centers, etc.), y proporcionar una experiencia coherente y efectiva en cada uno es una tendencia y un desafío. La experiencia online debe ser multidimensional, holística y líquida.
Desafíos Comunes en la Experiencia del Cliente:
- Estandarizar Estrategias: Uno de los errores más comunes es aplicar las mismas estrategias a todos los clientes. Cada cliente es único con necesidades y expectativas distintas. La falta de personalización es un desafío significativo.
- Ignorar la Omnicanalidad Efectiva: Aunque la omnicanalidad es una realidad, muchas marcas fallan al no buscar originalidad y exclusividad en cada canal o no integrar la experiencia de forma coherente.
- Complicar la Vida al Cliente: El cliente busca facilidad y sencillez. Hacer que la navegación web, las compras online o la comunicación con la empresa sea complicada, poco intuitiva o con fricciones es un error común y un desafío a superar.
- Ignorar las Opiniones de los Consumidores: No tener en cuenta los comentarios y opiniones de los clientes para mejorar futuras interacciones es un error grave. La voz del cliente es una fuente valiosa de información.
- Descuidar a los Empleados: Los trabajadores son el principal punto de contacto con los consumidores y clientes internos. Desatender su motivación, implicación y comunicación (asegurando que conozcan la visión y valores de la marca) es un error fundamental que impacta directamente en la CX. Empoderar al personal de primera línea es esencial.
- Falta de Herramientas y Cultura Interna Adecuada: Muchas organizaciones carecen de las herramientas necesarias para impulsar una transformación centrada en el cliente. Adoptar este enfoque requiere un cambio estratégico, cultural y estructural, lo cual implica superar desafíos internos como la resistencia al cambio, la alineación de valores y la colaboración entre departamentos.
- Construir y Mantener la Confianza: Proteger, mantener y ampliar la confianza es especialmente complejo, sobre todo en mercados desatendidos o al introducir servicios digitales debido a la incertidumbre y falta de familiaridad de los clientes con la tecnología.
- Falta de Datos y Conocimiento Profundo del Cliente: Especialmente en el caso de poblaciones con bajos ingresos, los proveedores de servicios financieros a menudo disponen de pocos datos sobre sus vidas financieras, lo que dificulta la creación de una experiencia diferenciada. El primer paso para mejorar la CX es conocer profundamente al cliente (necesidades, motivaciones, aspiraciones).
- Visión Limitada del Marketing Experiencial: Existe una tendencia a asociar el marketing experiencial solo con eventos vistosos o de gran presupuesto, descuidando puntos de contacto cruciales como el servicio de atención al cliente. Estos servicios, a menudo vistos como un gasto, pueden ser el mejor generador de «brandlovers» o «brandhaters».
En resumen, las marcas se enfrentan a un consumidor que ha cambiado drásticamente, que busca ser el centro de la interacción y vivir experiencias significativas con la marca. La experiencia del cliente ya no es un añadido, sino la estrategia central de diferenciación. Los desafíos radican en adaptar la organización (cultura, herramientas, procesos) para ofrecer estas experiencias personalizadas y fluidas en todos los puntos de contacto, escuchando activamente al cliente y empoderando a los empleados, superando las inercias de enfoques tradicionales y la complejidad inherente a la gestión de múltiples canales e interacciones.
Conclusión
En un mercado cada vez más competitivo y con un consumidor empoderado, la experiencia del cliente se ha convertido en el verdadero diferenciador. Construir una estrategia de CX exitosa implica poner al cliente en el centro de todas las acciones y pensamientos. Requiere comprender profundamente sus necesidades y comportamientos, utilizar herramientas y metodologías como la segmentación, los usuarios modelo, los mapas de recorrido y la creación de prototipos, y, crucialmente, evitar errores comunes como estandarizar estrategias o descuidar la omnicanalidad y a los propios empleados. Una cultura organizacional alineada y centrada en el cliente es la base para lograr resultados económicos positivos y construir relaciones duraderas.

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