Afrontar la incertidumbre en el dinámico mundo del emprendimiento es un desafío inherente y constante. En lugar de percibirla como una barrera, la neurociencia, la psicología, la filosofía y la economía nos ofrecen un marco para entenderla como una oportunidad fundamental para el crecimiento y la innovación.

¿Qué es la Incertidumbre y Por Qué Nos Desafía?

La incertidumbre se define como la incapacidad de predecir adecuadamente el mundo o el desconocimiento sobre el estado, comportamiento o cambios de un sistema. Para el cerebro humano, esto representa un problema fundamental porque desafía su «modelo mental» de la realidad, el cual es crucial para hacer buenas predicciones y moverse adecuadamente en el entorno. Cuando no podemos predecir, el cerebro genera un estado de ansiedad, una sensación de falta de control sobre el entorno, que a su vez puede derivar en estrés.

El estrés es una respuesta biológica normal y necesaria ante situaciones amenazantes, acelerando el metabolismo y la actividad mental para una respuesta inmediata. Sin embargo, el estrés prolongado produce un mayor desgaste y tiene consecuencias importantes para la salud, afectando negativamente el rendimiento y la toma de decisiones. En un contexto organizacional o de emprendimiento, convivir con altos niveles de incertidumbre se asocia con mayor ansiedad, depresión y menor calidad de vida. La incertidumbre también intensifica las reacciones afectivas que influyen en el procesamiento de la información para la toma de decisiones.

La Incertidumbre como Oportunidad y Característica Intrínseca

Aunque a menudo se le ve como negativa, la incertidumbre es una característica natural del ser humano y de los sistemas complejos, no un error que deba eliminarse con el progreso. Históricamente, la pérdida de certezas ha impulsado el avance humano y científico. Por ejemplo, el descubrimiento de que la Tierra no era el centro del universo obligó a la humanidad a buscar nuevas respuestas y desarrollar el método científico.

En el contexto de la pandemia de COVID-19, se ha evidenciado cómo la incertidumbre gobierna nuestras vidas, obligándonos a repensar nuestro modelo mental y las prioridades vitales. Esta situación ha sido una oportunidad para la reflexión crítica y para identificar nuevos objetivos, actuando como un «laboratorio de las organizaciones» para probar soluciones innovadoras.

Técnicas y Estrategias para Emprendedores

La gestión de la incertidumbre en proyectos de emprendimiento requiere un enfoque tanto personal como organizacional.

1. Estrategias Personales para Emprendedores:

  • Reconocer y Legitimar la Emoción: Es fundamental darse cuenta y darse permiso para sentir miedo, ansiedad o encierro, entendiendo que es una parte normal de la situación.
  • Priorizar la Salud Mental: La salud mental es absolutamente prioritaria. Para tomar decisiones racionales y efectivas, es crucial alejarse de estados emocionales intensos que impiden pensar claramente.
    • Reducir la Ansiedad y el Estrés: Realizar actividades que produzcan placer, como pasar tiempo con mascotas, escuchar música, meditar o hacer ejercicio (no necesariamente deporte intenso). El ejercicio activa mecanismos fisiológicos de bienestar.
    • Dormir Bien: El cerebro necesita descansar y dormir adecuadamente.
    • Evitar Drogas (incluido alcohol y tabaco): Aunque puedan ofrecer alivio transitorio, son perjudiciales a largo plazo.
    • Imaginar y Reflexionar: Permitir al cerebro divagar, reflexionar e imaginar, ya que esto ayuda a examinar opciones futuras y mejora el modelo mental. Aburrirse puede ser bueno, ya que abre espacio para la creatividad.
  • Adoptar un Pensamiento Crítico: Evaluar de forma crítica el entorno, la información recibida y las alternativas, discerniendo qué es digno de confianza. Esto empodera y permite contribuir mejor al colectivo.
  • Aceptar los Errores: La incertidumbre no es el enemigo de la ciencia, sino parte de su método, que implica acercarse a la verdad a través de hipótesis y pruebas rigurosas. En lugar de enfurecerse con los errores, se recomienda saborearlos para extraer provecho y aprender. Una cultura positiva hacia los errores fomenta el aprendizaje.

2. Estrategias Organizacionales y de Proyecto:

  • Planificación a Corto Plazo y Escenarios: Dado que la planificación a largo plazo es inviable en tiempos de incertidumbre, es beneficioso establecer planes de corto plazo. Trabajar con escenarios posibles permite tener distintas opciones de planificación y reduce el estrés asociado a la incertidumbre. Un plan que funciona recompensa al cerebro y baja la ansiedad.
  • Establecer y Restaurar la Confianza: La confianza es central en las organizaciones. Si no hay confianza, los planes de la dirección no serán acogidos por el resto del equipo. La confianza pre-pandemia debe repensarse, reconociendo las dificultades que enfrentan los colaboradores en sus nuevos entornos de trabajo (ej., teletrabajo con hijos en casa).
    • Fomentar la Cooperación y el Comportamiento Prosocial: En situaciones de incertidumbre y escasez, la cooperación es primordial. Esto significa dejar de lado el interés personal para preservar el colectivo. Fomentar experiencias de cooperación y la confianza en los demás impulsa estrategias menos egoístas y genera mayores beneficios individuales y grupales.
    • Comunicación Clara y Diálogo Abierto: La comunicación clara es crucial. Es importante no solo compartir planes concretos, sino también conversar abiertamente sobre lo que es incierto y lo que no se sabe. Este diálogo genera confianza. Reconocer que el modelo mental de cada persona puede diferir y chequear la comprensión mutua es fundamental para evitar la desconfianza.
  • Promover la Participación: Compartir las ideas de forma más colectiva y fomentar la participación hace que las personas se sientan parte del plan futuro, cambiando su manera de contribuir al objetivo común. La colaboración entre individuos es fundamental para el éxito de la especie humana.
  • Entornos Flexibles de Trabajo: Adaptar las condiciones laborales, como la flexibilidad horaria o el bloqueo de tiempo para tareas específicas, permite a los trabajadores manejar mejor las condiciones actuales, reconociendo que el «teletrabajo» actual no es el teletrabajo ideal.
  • Mantener la Socialización: Somos animales sociales, y mantener la socialización, incluso de forma virtual, es crítico para nuestro bienestar y para mejorar la sociedad.

Incertidumbre como Catalizador de Innovación

La incertidumbre política y la crisis pueden generar un ambiente de tensión, pero también pueden revitalizar y comprometer a las personas a participar activamente para influir en los resultados, lo que lleva a un aumento de la participación cívica. A nivel organizacional, la incertidumbre fomenta espacios de creatividad e innovación. Cuando nos vemos obligados a resolver problemas en conjunto en un escenario incierto, emergen soluciones que antes parecían imposibles. Esto nos permite repensar qué es importante, qué debemos cuidar y qué podemos sacrificar, llevando a una mayor creatividad e incluso a la adopción de nuevas tecnologías y prácticas.

En resumen, la incertidumbre, aunque desafiante para el cerebro y las organizaciones, es una condición inherente a la vida y, particularmente, al emprendimiento. Al aceptarla, gestionar sus efectos negativos en la salud mental, fomentar la confianza y la colaboración, y adoptar una mentalidad de planificación adaptativa y pensamiento crítico, los emprendedores pueden transformarla en una potente fuente de aprendizaje, innovación y éxito.

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«La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores»

Oscar Wild