Introducción
A medida que se acerca el cierre del ejercicio, muchas empresas comienzan a planificar su estrategia de formación para el año siguiente. En este contexto, es habitual diseñar acciones formativas de larga duración que no se desarrollan íntegramente dentro de un único año natural, sino que comienzan en un ejercicio y finalizan en el siguiente.
Hablamos de cursos de idiomas, programas de transformación digital, formación en herramientas de productividad y ofimática, implantación de ERP y CRM, certificaciones técnicas, programas de liderazgo, mentoring, coaching ejecutivo o itinerarios de desarrollo profesional que requieren varios meses para completarse.
Ante este tipo de acciones surge una pregunta recurrente entre departamentos de Recursos Humanos, responsables de formación y directivos: ¿Es posible bonificar un curso que comienza en un año y termina en otro?
La respuesta es sí. Las acciones formativas que abarcan dos ejercicios fiscales pueden bonificarse siempre que cumplan determinados requisitos administrativos y de gestión establecidos dentro del sistema de Formación Programada por las Empresas gestionado por FUNDAE.
Sin embargo, para evitar incidencias, devoluciones de bonificaciones o errores documentales, es fundamental planificar correctamente el calendario, la facturación y la comunicación de la formación.
En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber para gestionar correctamente la bonificación de cursos bianuales, optimizar el crédito formativo disponible y evitar los errores más frecuentes.
¿Qué es un curso bianual?
Un curso bianual es una acción formativa cuya impartición se distribuye entre dos años naturales distintos.
Por ejemplo:
- Un programa de inglés que comienza en octubre de 2025 y finaliza en junio de 2026.
- Una formación de liderazgo que empieza en noviembre de 2025 y concluye en marzo de 2026.
- Un itinerario de competencias digitales que arranca en diciembre de 2025 y continúa durante el primer trimestre de 2026.
- Un proceso de coaching ejecutivo con sesiones mensuales repartidas entre ambos ejercicios.
Este tipo de formaciones son especialmente habituales cuando:
- La duración total es elevada.
- Se busca una implantación gradual de conocimientos.
- El aprendizaje requiere práctica y seguimiento.
- Se pretende compatibilizar la formación con la actividad laboral diaria.
La buena noticia es que la normativa permite gestionar estas acciones sin perder el derecho a la bonificación, siempre que se respeten determinadas condiciones.
¿Se pueden bonificar los cursos que abarcan dos ejercicios fiscales?
Sí.
Los cursos que empiezan en un ejercicio fiscal y terminan en el siguiente pueden bonificarse mediante el sistema de formación programada por las empresas. La gestión se realiza distribuyendo la formación entre ambos ejercicios y aplicando la bonificación correspondiente a cada periodo. [fundae.es], [fundae.es]
En la práctica, esto significa que:
- Una parte de la formación se imputará al primer ejercicio.
- La parte restante se imputará al segundo ejercicio.
- Cada anualidad deberá disponer de la documentación correspondiente.
- La empresa podrá aplicar las bonificaciones de manera proporcional según la formación efectivamente realizada en cada año.
No obstante, para que el procedimiento sea correcto, hay varios aspectos que conviene tener en cuenta desde el momento en que se diseña el plan formativo.
Requisitos para bonificar una formación impartida en dos años
1. Debe existir actividad formativa real en ambos ejercicios
Uno de los requisitos fundamentales es que la formación se imparta efectivamente en los dos periodos fiscales.
No basta con emitir una factura o reservar plazas para el año siguiente. Debe existir actividad formativa demostrable en ambas anualidades.
Esto implica disponer de:
- Calendario de impartición.
- Registros de asistencia.
- Evidencias de participación.
- Materiales formativos.
- Seguimiento de tutorización en caso de teleformación.
Toda esta documentación puede ser requerida en una eventual comprobación o actuación de seguimiento.
2. Mínimo de horas por ejercicio
Para poder diferenciar adecuadamente la acción formativa entre dos años, es necesario que exista una carga formativa suficiente en cada ejercicio.
Como criterio habitual de gestión, se recomienda que existan al menos 6 horas de formación en cada uno de los ejercicios fiscales, facilitando así la correcta imputación de la acción formativa y la proporcionalidad de los costes.
Veamos un ejemplo:
Ejemplo 1
Curso de Excel Avanzado de 24 horas.
Distribución:
- 8 horas en noviembre de 2025.
- 16 horas entre enero y febrero de 2026.
Resultado:
✅ Bonificable en ambos ejercicios.
Ejemplo 2
Programa de liderazgo de 40 horas.
Distribución:
- 20 horas en diciembre de 2025.
- 20 horas entre enero y marzo de 2026.
Resultado:
✅ Bonificable en ambos ejercicios.
¿Cómo se calcula la bonificación?
La bonificación no se aplica sobre la totalidad del curso en un único momento.
La acción formativa se divide entre los ejercicios correspondientes y cada parte se bonifica de forma proporcional.
Por tanto, el cálculo se realiza teniendo en cuenta:
- Horas impartidas durante cada ejercicio.
- Costes asociados a cada periodo.
- Participantes que han realizado la formación.
- Crédito disponible en cada anualidad.
Caso práctico
Supongamos una formación con las siguientes características:
- Duración total: 60 horas.
- Coste total: 6.000 €.
- Inicio: octubre 2025.
- Fin: febrero 2026.
Distribución:
Ejercicio 2025
- Horas impartidas: 24
- Porcentaje: 40%
- Coste imputable: 2.400 €
Ejercicio 2026
- Horas impartidas: 36
- Porcentaje: 60%
- Coste imputable: 3.600 €
La empresa gestionará cada importe dentro del ejercicio correspondiente y aplicará la bonificación conforme al crédito disponible en cada año.
Importancia del calendario formativo
Cuando una formación se desarrolla en dos ejercicios distintos, el calendario adquiere un papel fundamental.
La planificación debe reflejar de forma clara:
- Fechas de inicio y finalización.
- Horarios.
- Número de horas impartidas.
- Distribución de sesiones por año.
- Participantes previstos.
Un calendario correctamente diseñado permite:
✅ Justificar la impartición.
✅ Determinar costes imputables.
✅ Calcular correctamente la bonificación.
✅ Evitar incidencias durante auditorías o seguimientos.
Por el contrario, los calendarios ambiguos o incompletos suelen generar problemas de validación y retrasos administrativos.
Facturación de los cursos bianuales
Uno de los aspectos más importantes de la gestión es la facturación.
Cuando la formación se distribuye entre dos ejercicios fiscales, lo recomendable es emitir una factura correspondiente a cada anualidad.
Esta práctica facilita:
- La imputación contable.
- La trazabilidad de costes.
- La justificación económica.
- El cálculo de la bonificación.
¿Qué debe incluir cada factura?
Las facturas deben contener información suficiente para identificar la acción formativa.
Entre otros elementos:
- Denominación del curso.
- Número de acción formativa.
- Grupo formativo.
- Fechas de impartición.
- Número de participantes.
- Horas impartidas.
- Importe correspondiente a cada ejercicio.
- Datos fiscales completos.
Una facturación correctamente estructurada evita incidencias futuras y simplifica las tareas administrativas de la empresa.
¿Qué documentación debe conservar la empresa?
La conservación documental es una obligación esencial en cualquier proceso de formación bonificada. [fundae.es], [fundae.es]
En cursos que abarcan dos ejercicios fiscales, esta importancia es aún mayor.
La empresa debería conservar:
Documentación académica
- Programa formativo.
- Objetivos del curso.
- Materiales entregados.
- Evaluaciones realizadas.
Evidencias de participación
- Hojas de asistencia.
- Registros de conexión.
- Informes de seguimiento.
- Controles de aprendizaje.
Documentación económica
- Facturas.
- Justificantes de pago.
- Contratos con proveedores.
- Costes asociados.
Documentación administrativa
- Comunicaciones realizadas.
- Calendario formativo.
- Relación de participantes.
- Informes de cierre.
Mantener un archivo ordenado facilita cualquier actuación de comprobación posterior.
Ventajas de planificar cursos bianuales
Muchas organizaciones dudan a la hora de poner en marcha programas largos por temor a complicaciones administrativas.
Sin embargo, cuando están correctamente planificados, los cursos bianuales ofrecen ventajas significativas.
Mayor profundidad de aprendizaje
Los participantes disponen de más tiempo para asimilar conocimientos y ponerlos en práctica.
Menor impacto operativo
Las sesiones se distribuyen a lo largo del tiempo, reduciendo la afectación a la actividad diaria.
Mejor seguimiento
Permiten medir la evolución del alumno y reforzar contenidos cuando es necesario.
Formación alineada con objetivos estratégicos
Los programas de larga duración resultan especialmente eficaces para proyectos de transformación empresarial.
Errores más frecuentes en la bonificación de cursos entre dos años
1. No planificar la distribución horaria
Uno de los errores más habituales consiste en definir únicamente una fecha de inicio y una fecha de finalización sin concretar cómo se repartirán las horas.
La consecuencia suele ser la dificultad para justificar la bonificación.
2. Facturar todo el curso en un solo ejercicio
Aunque administrativamente parezca más sencillo, esta práctica puede generar problemas contables y de imputación de costes.
Lo recomendable es reflejar adecuadamente la parte correspondiente a cada ejercicio.
3. Agotar el crédito anual sin previsión
Muchas empresas consumen la totalidad de su crédito de formación antes de finalizar el año.
Cuando el curso continúa en el ejercicio siguiente pueden encontrarse con limitaciones presupuestarias o de planificación.
4. No coordinarse con el proveedor de formación
La coordinación entre empresa y centro formativo es esencial.
Ambas partes deben compartir:
- Calendario.
- Costes.
- Participantes.
- Documentación.
- Fechas administrativas.
5. Descuidar las evidencias formativas
Sin registros de asistencia, controles de aprendizaje o documentación justificativa, una formación puede resultar difícil de acreditar ante una revisión.
Cómo planificar correctamente una formación que abarca dos años
Para maximizar la seguridad administrativa y aprovechar al máximo la bonificación disponible, es recomendable seguir un proceso de planificación estructurado.
Paso 1. Analizar necesidades formativas
Determinar:
- Objetivos.
- Competencias a desarrollar.
- Colectivos participantes.
Paso 2. Definir el calendario
Distribuir las horas entre los dos ejercicios de forma equilibrada.
Paso 3. Verificar el crédito disponible
Comprobar los fondos de formación con suficiente antelación. FUNDAE dispone de herramientas para calcular y gestionar el crédito empresarial. [fundae.es]
Paso 4. Coordinar la documentación
Preparar calendarios, programas y registros desde el inicio.
Paso 5. Organizar la facturación
Establecer con el proveedor cómo se distribuirán los costes entre ambos ejercicios.
Tabla resumen: bonificación de cursos impartidos en dos ejercicios fiscales
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Inicio y fin del curso | Puede producirse en años distintos |
| Horas por ejercicio | Debe existir impartición real en ambos años |
| Gestión administrativa | Separada por anualidades |
| Bonificación | Proporcional a la formación ejecutada |
| Calendario | Detallado y documentado |
| Facturación | Distribuida por ejercicio fiscal |
| Justificación | Evidencias de asistencia y aprendizaje |
| Documentación económica | Facturas y justificantes de pago |
| Coordinación | Imprescindible entre empresa y proveedor |
| Conservación documental | Obligatoria para posibles revisiones |
Conclusión
Los cursos que comienzan en un ejercicio fiscal y finalizan en el siguiente constituyen una solución cada vez más habitual para desarrollar competencias estratégicas dentro de las organizaciones. Programas de idiomas, liderazgo, transformación digital, inteligencia artificial, gestión del cambio o especialización técnica suelen requerir varios meses para generar un impacto real en el desempeño profesional.
La buena noticia es que estas acciones formativas pueden bonificarse sin inconvenientes siempre que se planifiquen correctamente y se respete la distribución documental, económica y formativa entre ambos ejercicios. [fundae.es], [fundae.es]
La clave del éxito reside en tres elementos: planificación anticipada, correcta distribución de costes y una documentación impecable. Cuando estos aspectos están bien gestionados, la empresa puede aprovechar su crédito formativo de forma eficiente, mejorar las competencias de su plantilla y maximizar el retorno de la inversión en formación.
Si estás diseñando acciones formativas para 2025-2026 o para cualquier periodo que abarque dos ejercicios fiscales, contar con asesoramiento especializado desde el inicio te ayudará a evitar incidencias, optimizar las bonificaciones y garantizar el cumplimiento de todos los requisitos administrativos.

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